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Nuevos propósitos

  • 21 mar 2018
  • 3 min de lectura

El arroz negro es sencillo de hacer. Tal vez un poco caro, pero riquísimo.

Semana de decisiones. O por lo menos de propósitos. No sé si de la enmienda o no.

El primero de todos los propósitos es que de aquí a unos pocos de años me mudo de casa. Vivir en Malasaña ha sido de las mejores cosas que he hecho en mi vida, (conocer a Ana ha sido lo mejor), pero quiero cambio de vivienda. No, no me veo con 60 años viviendo solo en este tercero sin ascensor. Por el cambio. Comienza la cuenta atrás. Eso sí: la mudanza no comenzará en breve.

El segundo propósito tiene que ver con el monotema: no adelgazo. Por más que pongo letreritos por toda la casa sobre mis propósitos alimenticios y deportivos varios, por más que fije fechas y pesos, a la mínima me escaqueo y peco. Más que pecados veniales son pecados geniales, porque comer patatas fritas y torreznos con cervezolas me encanta, pero queda demostrado que así no se adelgaza. Comenzaré por dar paseos a eso de las 0930. ¿Por qué digo a esta hora mañanera? Porque es algo que recuerdo bien de la Escuela Naval, donde no tengo muchos buenos recuerdos precisamente. Hubo una época allí, de alumno, en que a eso de las 0900 se finalizaba el estudio "alto estudio" que se decía, y entonces, antes de comenzar las clases, hacíamos gimnasia, de tal manera que uno llegaba, tras el deporte, fresco como una lechuga a las clases y eso era bueno. Si ahora consigo mover el esqueleto todos los días a esa hora, habré conseguido algo.

Mi tercera decisión ha sido darme de baja del gimnasio. Pagar 25 euros mensuales por no ir, era una tontería. Creo que le cogí manía. Será cuestión de buscar otro nuevo. ¿Existirá algún gimnasio divertido?. Curiosamente, si te das de baja en marzo, te obligan a pagar también el mes de abril. Estaba escrito en las normas, y las acato, pero creo que es una barbaridad que no tiene nombre. Totalmente injusto. Estamos hablando de Basic Fit

Con tantas decisiones y propósitos, uno no comienza a darle a la tecla y a escribir mi novela. No me preocupa mucho, porque mis posibilidades y deseos como escritor han quedado reflejadas en mis cinco novelas ya escritas. Esta que tengo entre manos, simplemente me ha de divertir a mí y a mis lectores, pero sobre todo a mí. (Por mi primero y por todos mis compañeros). A ver si la retomo.

Y ahora hablemos de los amiguetes:

se llama Julio, y tiene un proyecto de cortometraje que os lo muestro

PAGINAAPOYOAFUEGOLENTO y necesita ayuda para financiarlo y finalizarlo. Su tema es sobre un bombero. Suerte Julio, y cuentas con mi apoyo.

Y hablando de amiguetes, hoy nos reunimos a comer los marinos, los de la promoción. Buena gente y...buen cocido. ¿Pero así... como voy a adelgazar?. Me preocupa que de mi promoción, de momento tan solo haya llegado uno de nosotros a Almirante, cuando lo normal es que lleguen tres o siete en otras promociones. Y eso que hay gente muy buena en la mía. Dudo cada vez más de los sistemas de clasificación y eso que los militares se ponen notas continuamente a lo largo de toda su carrera profesional, puntuándose por lo menos una vez al año. Creo que en vez de tanto numerito clasificatorio, de tanto este vale 7 en este concepto, este 8, tan sólo bastaría la siguiente pregunta anual a los subordinados sobre sus respectivos jefes: ¿Se iría con este jefe a la guerra?. Así de sencillo. Creo que habría sorpresas. Ya digo: tendríamos entonces los mejores Almirantes y generales. Pero este no es mi tema.

Mi tema a fecha de hoy es que ha llegado la primavera. Antaño me entusiasmaba, ahora soy más bien hombre de invierno. Creo que son los años, pero si así es el transcurrir del tiempo, que sea bienvenido.

Y mi tema es también la cocina. Ahora publico también mis recetas en COOKPAD con foto y todo. Y por supuesto las seguiré publicando en las recetas del Valle del Tiétar de FB. Vamos, que nadie se quede con hambre. Qué bueno es papear...

Alguna vez le llevé mis lentejas a Mary Carmen. Mi vendedora de cupones de la ONCE. Una buena mujer. Mayor que yo y minusválida. Siempre con una sonrisa, siempre con una palabra amable. Ayer me enteré que murió la semana pasada. Me queda tu sonrisa y tus uñas larguísimas que llevabas. Gracias miles por haberte cruzado conmigo por la vida. Ya no sé a quien comprar los cupones...

A vivir que son dos días.

Besos y abrazotes y hasta la próxima.

 
 
 

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© 2017 por Santi de Paúl

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