Recetas del mes de abril.
- 22 abr 2018
- 3 min de lectura

En este lugar, en Belén (Portugal), había unas tiendas de pastelitos muy ricos
Entre fogones pasan mis días.
Bueno, más bien, entre vitrocerámica diría yo, y así continúo probando platos y comidas que luego publico en COOKPAD bajo el seudónimo de "santidepaul" , y veo con alegría que más de 1500 personas, en un mes, ya han visto mis recetas y unas 60 se las han guardado, y algunos, incluso, las imprimen. Desde luego, más éxito que con mi música. Incluso más éxito que con mis novelas.
Mi último plato, es uno que me encanta, "las patatas marineras". Por cookpad anda.
Y el que también anda encantado soy yo. El caso es que tras pasar por el dentista (magnífico, por cierto. Se llama Belén Coello y tiene 25 años), me recetó antibióticos durante una semana y me recomendó no tomar alcohol mientras durase el citado tratamiento. La pregunta del millón: ¿se puede o no tomar alcohol con los antibióticos? Diversas teorías circulan sobre este tema, y creo, según dicen algunos médicos, que no se puede abusar, pero no está contraindicado. Bueno, por si las moscas, decidí hacer dieta y no probarlo en dicha semana y...he obtenido resultados asombrosos:
Estoy más lúcido, si cabe, por las noches en tertulias, paliques y demás saraos, y mis bostezos se han reducido considerablemente. No sólo eso, sino que encima duermo mejor. Del tirón, cosa que no hacía desde el mundial de "naranjito" de tan grato recuerdo. Por otra parte adelgazo y me encuentro como "más ligero". ¿Inconveniente? pues que me gusta el vino, para qué negarlo, y sus efectos también, pero ya digo, que hay ventajas y unas cuantas. Me puedo plantear no tomar alcohol por las noches pero sí hacerlo en aperitivos y comidas. Difícil, ya digo, difícil tomar decisiones que luego no se han de cumplir. Uffff tengo que tomar tantas decisiones e importantes esta semana...
Pero para decisión buena la que tomé hace ya más de un mes: apagar la tele mientras almuerzo, desayuno o ceno. Así, los Puigdemont, Cifuentes, Maduros y compañía (una compañía, por cierto, bastante indesesada) no se cuelan en mi vida diariamente, sistemáticamente, porque entre otras cosas no tienen por qué hacerlo y así vivo más feliz. Pudiera decirse que me he hecho monje o que me importa un rábano lo que pasa al mundo pero...esos tipos no son mi mundo. Ni por asomo. No conozco a ninguno de ellos. Mi mundo son los míos y las ONGs y sus ayudas, que sí me importan y mucho. Así, vivo más feliz. Ya lo dice el refrán: sin tele y sin alcohol tenemos un mundo mejor...
Y vengo de Portugal, de Lisboa en concreto, de estar en casa de mi amigo Fran. Genial su acogida y un tipo estupendo. Visitamos la capital, con sus colinas, miradores y restaurantes, Estoril, Cascais y Belen. Estupendo país y estupenda gente. Bueno...no todos. Está plagada la capital de carteristas. En dos ocasiones nos abrieron el bolso y nosotros sin enterarnos, excepto en una ocasión que el idiota mantenía una bolsita nuestra con el bolso ya abierto. No se me ocurrió otra cosa: le grite a voz en grito "tonto" . No sé, no se me ocurrió otra cosa El idiota decía que se nos había caído. Nos devolvió la bolsita y se fue. Era una bolsita sin valor. Tal vez le debí gritar "ladrón de mierda". No sé, hay vece en que uno no sabe por qué reacciona así. El caso es que con la cara de guiri que tengo, atraje cual imán a los carteristas. Qué cruz.
Bueno, que tengo que hacer más recetas. Viva Portugal. Por cierto...¿me meto a cocinero?
Besos y abrazotes

Comentarios