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Las 12 aceitunas de la suerte. Feliz año nuevo

  • 24 oct 2020
  • 3 min de lectura

Hacer el "muerto" con sandalias, es muy recomendable de vez en cuando. Lo malo, es estarlo. A vivir, que son dos días.




En vista de la suerte que conlleva tomar 12 uvas durante las campanadas de fin de año, esta nochevieja me tomaré 12 aceitunas, sin hueso claro, y tan pancho.


A ver qué nos depara el 2021, porque lo que es el año que padecemos..qué nefasto que está siendo,y eso que no me salpicó demasiado. Pero también, como no pretendo causar mal alguno a fruteros y agricultores,que ya tienen suficientes problemas, pues también me tomaré mis 12 uvas de postre en la cena, pero lo digo en serio, durante las campanadas...aceituna por aquí, aceituna por allá. Ponga una aceituna en su vida. ¿Y si lo hago con torreznos?


Porque todo el mundo tiene épocas para olvidar, años realmente malos. Yo recuerdo uno, particularmente duro en mi existencia, en que la chica de la pandilla que me hacía tilín, me presentó a su novio. Drama total. Y no sólo eso, sino que a las pocas horas el capitán del equipo de fútbol de la pandilla, despreció mis habilidades con el balón, que no eran muchas, por cierto, y no me seleccionó para el equipo en la liguilla del pueblo que se iba a celebrar. Un año horrendo, para olvidar.


Pero bueno, pasaron los años y aquí sigo tan contento, bueno, preocupado naturalmente por el maldito virus y por lo mal que se está haciendo en la lucha contra dicho mal. Sin entrar en detalles. Pero hay que seguir viviendo...


He comenzado de nuevo, en cenautica, a dar clases de PER (Patrón de Embarcaciones de Recreo). Tras un parón de nosecuantos meses, y enfundado en mi mascarilla, este viernes comencé a dar las clases y se confirma que hablar durante 4 horas con mascarilla, es inaguantable. Pero para eso me pagan. Tengo 8 alumnos y parecen estupendos.Toda una multitud, con la que está cayendo. Suerte!!!


En cuanto a lo de seguir escribiendo la novela, va la cosa muy bien. Tranquilo, imaginativo, constante y contento con seguir escribiendo páginas y feliz con que mis personajes incluso digan buenas paridas, algo para mí muy importante. Hemos vivido y estamos viviendo una tragedia, pero por favor, más humor en la literatura, pese a la época que trato: 2020. Por cierto: hay amor y sexo también. Lo exigía el guión.


Dentro de poco llegaré a la página 100 y sigo palante ilusionado. No hay nada en esta vida como estarlo. Ahora ya estoy metido con el comienzo del coronavirus de las pelotas, y revisando lo sucedido, resulta curioso ver lo que se hizo meses atrás, en el mundo y en España. Ya, ya lo sé que a toro pasado son sencillas las críticas, pero hubo errores solemnes y pienso dejarlos por escrito. ¿Cómo es posible entonces que haya buenas paridas en la novela, si trata sobre el virus? Compruébalo tú mismo leyendo la novela cuando salga, que espero que lo haga dentro de un año. Primero intentaré ganar un premio literario, el Planeta, por ejemplo, (aquí me he pasado 3 pueblos), y cuando no me den premio alguno, que será lo que suceda, editaré con quien se oferte. Soy todo oídos editores.


Cambiando de tema, esta semana me ha pasado una cosa curiosa, que comento a los que tengan casa de alquiler en Madrid: alquilé hace un año mi casa de Malasaña, y fiel cumplidor de las normas, ingresé la fianza, según lo estipulado, en la "Agencia de Vivienda Social" de la Comunidad de Madrid. Coges el dinero que como fianza te da el inquilino, y lo ingresas en Bankia, lo cual me parece cómodo. No sé para qué sirve, pero cómodo, a fin de cuentas. Orgulloso por el deber cumplido, me quedé muy satisfecho de acatar las normas.


Ahora bien: la próxima fianza la entregará en Bankia su padre y si esto es incumplir la ley, lo siento: el procedimiento es malo de verdad. Quiero recuperar la fianza, y Bankia dice que allí no se recoge la pasta, una pasta que es mía descaradamente. Acudes a internet y encuentras el papelajo "devolución de fianzas de arrendamientos" que curiosamente se ha de entregar lejos del barrio, en oficinas de la comunidad, y encima te devuelven el dinero al cabo de un mes. No sé qué gano yo con todo esto, bueno, sí, desplazamientos inútiles y disfrutar de un par de ventanillas. Vivan las ventanillas. Había un disco de Forges, el "Forges sound" que hablaba ya de ellas con una canción pegadiza CANCION LA VENTANILLA. no sé si la cantaba Luis Eduardo Aute, de grato recuerdo.


Me piro vampiro, que ya escribí demasiado.


Si quieres leer mis novelas NOVELAS SANTI si quieres escuchar mi música MUSICA SANTI y si quieres ganar pasta y jugar conmigo en mi peña de 1x2 PEÑA TINTO DE VERANO


Besos y abrazotes

Santi .








 
 
 

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© 2017 por Santi de Paúl

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