Lecciones aprendidas sobre el virus
- 7 nov 2020
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Sobre la milicia, (esa religión de gente honrada, según dijo Calderón de la Barca) hay sentimientos enfrentados en España: Por un lado, los hay que según dices que estuviste luciendo durante 20 años, el uniforme del botón de ancla, enseguida muestran su aplauso, su gratitud a los militares e incluso te cuentan algún chascarrillo de la mili, así como que también tuvieron o tienen algún familiar militar.
Sin embargo, por otra parte, los hay, que según les cuentas tu paso por la Armada, no les hace mucha gracia la profesión que elegiste, e incluso algunos te miran con algo de recelo, o bien rápidamente te catalogan. No invento nada, de todo me he encontrado y no culpo a nadie, ni un grupo es mejor que el otro, simplemente cuento lo que hay. Naturalmente uno que pisó la cubierta de los barcos muchos años, se encuentra más cómodo en el primer grupo, el que acoge, que en el segundo.
Pero nos guste o no, y a mi me gusta, en el ejército se aprende, como en toda profesión. Iré al grano sobre una enseñanza que merece la pena, las lecciones aprendidas:
Tras las maniobras y ejercicios que realizábamos con los barcos en la mar, había posteriormente un análisis, y en él, sin "búsqueda de culpables" se analizaban los hechos sucedidos, con las cronologías correspondientes y se sacaban conclusiones con un objetivo fundamental: aprender y sobre todo, no volver a cometer los mismos errores. Esas era el objetivo de las "lecciones aprendidas"
Esto que cuento es moderno. De tal manera que por ejemplo, si se hubiese hecho un análisis a finales del siglo XVIIII tras el triste combate de CABO SAN VICENTE, tal vez no hubiera habido unos pocos años después el desastroso combate de Trafalgar. Así de claro. Hubo tras aquel penoso combate de San Vicente un consejo de guerra, un juicio militar, pero ninguna lección se debió de aprender. Son buenos los análisis y sacar conclusiones..
Por ello, animo y vuelvo a animar, a la sociedad española en general, y en especial a sus dirigentes, a que se hagan concienzudamente unas "lecciones aprendidas" de todo lo que hemos pasado en los últimos 10 meses en este país. Y por supuesto que hablen los técnicos y los profesionales de todas las materias implicadas, que digan su opinión, que se mojen, pero no los políticos que de poco o nada nos están sirviendo a fecha de hoy. La sociedad española se lo merece y las generaciones venideras más. Bueno, es mi consejo.
Porque yo, como lección aprendida en todos estos meses, ¿Qué aprendí? pues lo de siempre: que no hay nada como la familia y los amigos, que por otra parte esto es un maldito virus asesino y maldito el daño que nos está haciendo, y para finalizar...una cuña publicitaria para refrescar: que me gusta la "Estrella de Galicia" más que cualquier otra cerveza. Ahí lo dejo. Pero por favor: que se analice todo lo que ha pasado y dónde se ha fallado. Nos va la vida en ello. .
Por lo demás, avante toda con la novela que estoy escribiendo (tal vez vaya por la mitad), introduciéndome ya en los días de febrero de la pandemia. Además de ello, sigo cumpliendo mi dieta con dificultad , pues queda confirmado y corroboro (vaya, una palabreja con 4 "o") que las galletas de chocolate "Fontaneda digestive" tomadas a mansalva no adelgazan para nada y son todo un peligro para mi silueta, y por otra parte encantado con poder cumplir 60 años dentro de unos meses. Mazo viejo, pero feliz. Uffff...60 años.
Así que me despido. Si queréis leer mis novelas NOVELAS SANTI si queréis escuchar la música de mi CD MUSICA SANTI y si por otra parte, queréis ganar pasta y jugar en mi peña de quinielas PEÑA TINTO DE VERANO
Buena semana y hasta el finde. Cuidaros.

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