Mi bandera...
- 15 may
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Qué bueno. Este año se cumplen 40 años de mi entrega de despachos en la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra), y nada mejor para celebrarlo que reunirnos nosotros, los de la cosecha del 86, con nuestras mujeres y algún familiar (como mi hermana y su marido), y volver a besar la bandera. Me emocioné, claro que sí, en especial cuando canté de nuevo el himno de la Escuela. De pequeñito no me emocionaba al cantarlo, estaba deseando hacerlo porque eso significaba que aquellos plantones estaban a punto de finalizar y podíamos salir a la calle o irnos de vacaciones.
Hacemos muy bien en reunirnos en torno a la bandera, porque mientras unos la queman, otros la abuchean e incluso algún idiota se suena los mocos con ella, allí, en Marín, unas 400 personas la hemos homenajeado. Lo hacemos porque es todo un símbolo de unidad, de tradición, de sentimientos y querencias. Me gusta la bandera española.
Podría dar todo un mitin sobre el significado de la bandera, pero no hace falta. Si entendéis qué significa el amor a la bandera, pues genial. Si no, al menos respetad nuestras creencias. En fin, que me siento español por los cuatro costados y cada día más, y la bandera es uno de mis símbolos. Banderita tu eres roja, banderita tu eres gualda....
Hubo además tiempo para tertulias, papeos y fiesta, en un reencuentro de amigos y compañeros ...estamos igual que hace 40 años, y además muy satisfechos de estos años vividos. En la ceremonia Beni, el Almirante más antiguo, dijo que "mereció la pena el ser oficial de marina estos 40 años". Ahora nos queda disfrutar de otras cosas de la vida y seguro que lo haremos. En cualquier caso, espero no perder la ilusión. Eso es lo importante: no perder nunca la ilusión. ¡¡¡Hasta con las quinielas!!! (lo de mezclar cosas es una habilidad mía, y así, en una apología a la bandera, de repente meto como quien no quiere la cosa, lo de las quinielas. No tengo remedio). Pues ahora vayamos a Londres...
Gratamente sorprendido con la ciudad británica y sus habitantes. No conocía la ciudad londinense y para allá me fui con Ana y dos de sus hijas para conocer a la familia del novio de una de ellas. Buen trato, amabilidad, buen rollo entre nosotros y muy a gusto con el grupo que formamos. Mi inglés, nefasto (apenas lo hablo), pero me gustó mucho la ciudad y, entre otras cosas, comí una carne estupenda. Me sorprendió lo multicolor de sus gentes y lugares. Y sobre todo me gustó el respeto que tienen a sus caidos. Envidiable.
No, no vimos a Carlos III y Camila, pero vimos a unos cuantos hispánicos que trabajan en aquella ciudad. Con alegría inusitada descubrí que me podía entender con ellos. Por cierto, es incomprensible lo del "Brexit". Porque además de ser español, me siento europeo y una Europa sin ellos se queda coja.
Ya en Sanse, en el taller de literatura, estoy encantado porque una de mis alumnas, Magdalena, ha hecho un cuento estupendo. Me dijo que me lo debía a mí, pues al comienzo del curso ella no escribía nada y ahora lo hace encantada y con soltura. No sé si lleva razón, pero me encantó escucharlo. Por favor, sigue escribiendo Magdalena, que lo haces muy bien.
Y hablando de literatura y series, a Ana y a mi nos ha gustado la serie "La casa de los espíritus" basada en la novela de Isabel Allende. Buena serie de una gran novela, disponible en prime.
Pues eso ha sido todo esta semana. Besos y abrazotes y sigamos escribiendo, leyendo, viendo, componiendo...amando.
Si quieres leer mis novelas NOVELAS SANTI si quieres escuchar mi música MUSICA SANTI si lo que quieres es probar mis recetas RECETAS SANTI y si lo que quieres es ganar pasta con mi peña de quinielas

Santi, me encanta!!!!, que bien lo has descrito!!!!