Patria - la serie y otras cosas...
- 16 oct 2020
- 3 min de lectura

Leí hace ya tiempo la novela PATRIA, y me gustó. Me gustó mucho.
Es arriesgado poner un título así a una novela, pues no sé por qué, pero puede haber suspicacias, pero el caso es que resultó. Me enganché a la novela desde un primer instante, como no lo hacía otra lectura en muchos años. ¡Es tan bueno estar enganchado a una novela! Vale, y también a alguien que merezca la pena. A mí me sucede.
Ahora ponen la serie por la tele. Voy por el cuarto capítulo. Y me mantengo en lo dicho: una buena serie, con unos estupendos actores y creo que cuentan verdaderamente lo que allí pasó, lo que nos pasó a todos, porque todos sufrimos aquellos latigazos.. Qué crudo fue. Recuerdo con miedo, dolor y rabia aquellos años de terror, del terror Etarra. Qué bueno hubiera sido poder contar ahora con aquellos seres humanos, hombres, mujeres y niños muertos en la masacre.
Menos mal que pasaron aquellos tiempos. No hay mal que cien años dure. La vida sigue y me reitero en lo bueno de la serie de Patria. La recomiendo. Pero afortunadamente hay más cosas en la vida que no hacen el daño del terrorismo. Os cuento:
Esta tarde, acabo de ver un documental sobre uno de los aviadores americanos "ases" de la segunda guerra mundial. Un polaco con unos 30 derribos. El caso es que resulta que dicho aviador, en la academia de aviación donde se preparaba, donde se entrenaba para ser piloto, estuvo a punto de suspender y lo repescaron de milagro, eso sí: tildado de "mediocre" en el vuelo. Eso me lleva a pensar que benditas las segundas oportunidades y ese tener confianza en otras personas que no han dado la talla una vez. Pues eso: voy a empezar a dar segundas oportunidades a casi todos aquellos que alguna vez me han fallado. La palabra "casi" es bueno usarla oportunamente.
Porque hablando de academias militares, me cuentan algo que me pone los pelos de punta. Resulta que en la Escuela Naval Militar, por la que pasé 4 años de mi vida, se sigue empleando, en este siglo XXI, el castigo físico, en el sentido de que por la noche, después de cenar, y como castigo, te sacan a correr a esas horas intempestivas por la escuela porque "si esto lo hacéis mal", "aquello lo hacéis peor" , "me han dicho los de cuarto que no les saludáis por las calle" y demás milongas. En mi época ya lo hacían, a lo mejor corrimos en formación nocturna unas 20/30 noches al año, y era lamentable, pero obedecíamos. No había otro remedio.Queríamos ser oficiales de marina.
Esto es nefasto. Es herencia, parece ser, de los instructores alemanes que hubo por aquí tras la guerra civil. Sí, claro, oficiales nazis con su disciplina férrea. Por cierto, una disciplina férrea que afortunadamente les llevó a perder la guerra que se traían entre manos con el mundo. Y es que creo, que hay otros métodos de enseñanza:
Así pienso, que el oficial de marina, en las escuelas navales, ha de aprender a hacer su trabajo, y así tiene que aprender a pensar, sobre todo a decidir, y por supuesto a ganarse el aprecio de sus dotaciones. Si además, es una buena persona, ya lo borda. En eso consiste la formación del oficial de marina. Más orden abierto y menos orden cerrado. Más discurrir y menos memorizar. Ojalá se dejen de carreras nocturnas y aquellas malditas "checas" (otros castigos nocturnos obsoletos de dudoso rendimiento también) y se dediquen por allá a eso: a enseñar a mandar hombres. Bueno, sobre esto de "mandar hombres", podía hacerse extensivo algún cursillo también a la clase política. Qué cruz. ¿Es que nunca os vais a poner de acuerdo, ni siquiera en pandemias horribles?. Millones de españoles os reclaman unidad de acción, de criterio, y más todavía ante el virus maldito que nos mata, y lamentablemente, solo encontramos "bronca". Lamentable.
Pues eso: que tengáis una buena semana, que haya entendimiento entre la clase política y que venzamos al puto virus, que ya va siendo hora. Por mi parte, brindaré por el nuevo sobrino-nieto que ha nacido en la familia. Covadonga, se llama y es muy chiquita. Bienvenida al mundo y enhorabuena a Jesús y Carmen, los padres. A ver si llega Covadonga a ser oficial de marina, y para entonces... ya han dejado la tontería esa de correr por la explanada de la Escuela Naval. Ojalá. Porque los oficiales de marina han de ganar batallas, y no salir corriendo.
Si quieres leer mis novelas NOVELAS SANTI si quieres escuchar mi música MUSICA SANTI y si quieres ganar pasta y jugar con mi peña de quinielas PEÑA SANTI.
Besos y abrazotes y hasta el próximo fin de semana. A ver si nos tocan las quinielas...
Santi

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